Un espacio para Reflexionar, Aprender, Descubrir y Generar cambios.
20 mar 2012
Sabiduria Tolteca
D. Miguel Ruiz nos explica Los Cuatro Acuerdos.
•No te tomes nada personalmente.
•No hagas suposiciones
•Haz siempre lo máximo que puedas.
Sabias palabras de los toltecas, que hace mil años dominaban la zona central de México. Estas antiguas máximas se han actualizado gracias a Los cuatro acuerdos. El ex presidente Bill Clinton acostumbra citar pasajes del libro en sus discursos. Oprah Winfrey lo elogia en su programa de televisión y en su revista. Otras celebridades, como Ellen DeGeneres, Carlos Santana, Madonna y hasta Britney Spears son admiradoras del autor del libro, el mexicano Don Miguel Ruiz.
Publicado en 1997, Los cuatro acuerdos: Una guia practica para la libertad personal, ha sido traducido a 30 idiomas. En el 2000 alcanzó el primer lugar en la lista de bestsellers del The New York Times.
Miguel Ruiz es un símbolo cultural en todo el mundo, sin embargo, la fama y la fortuna nunca lo han motivado. En realidad, su objetivo siempre ha sido ayudar a otros a encontrar "el camino hacia la libertad personal", compartiendo recursos simples pero poderosos a los que se refiere como el "conocimiento tolteca". Además de Los cuatro acuerdos, Ruiz ha escrito otros tres libros, de los cuales el último es La voz del conocimiento: Una guía práctica a la paz interior. En este último libro, Ruiz hace un recuento de su búsqueda para "descubrir la fuente del sufrimiento humano".
Miguel Ruiz describe su trayectoria de vida, desde una zona rural de México hasta hoy, en medio de la fama internacional, como un recorrido lleno de misterio y misticismo.
Nacido en Guadalajara, México, Ruiz es el menor de 13 hermanos de una familia tradicional de curanderos descendientes de los toltecas. Su abuelo fue un nagual, o chamán. Su madre, una curandera muy estimada, siempre supo, aún antes de que Miguel naciera, que él también continuaría con las tradiciones familiares. "Recibí una señal y supe que algún día, él iba a ser reconocido en el mundo entero como el libertador de los toltecas", dice la señora Vasques, una mujer de baja estatura, pero de voz enérgica y mirada fija.
Los toltecas dominaron la zona central de México del siglo X al XII. En la actualidad se les conoce principalmente por haber fundado la gran ciudad Tula, cuyas ruinas están a 40 millas de Ciudad de México y por el dios Quetzalcoatl, al que se representa mediante una serpiente emplumada. Los toltecas eran reconocidos por sus enseñanzas espirituales. La palabra "tolteca" significa "hombres y mujeres de conocimiento", dice Ruiz.
Los arqueólogos describen a los toltecas como una de las más grandes culturas mesoamericanas. Sin embargo, Ruiz diferencia a los toltecas de los aztecas, mayas, olmecas y otras culturas. De hecho, los toltecas fueron una sociedad unificada por una espiritualidad esotérica que se transmitió de generación en generación de toltecas y luego pasó a otras grandes civilizaciones que los sucedieron, dice Ruiz.
Los toltecas también fueron artistas, pero no en el sentido tradicional. Ruiz explica: "Ellos consideraban que la manera en que cada uno vive su propia vida es arte. Los toltecas creían que la vida es un sueño y que siempre estamos soñando, aún cuando estamos despiertos. Haciendo una analogía actual, el concepto tolteca del sueño es similar a protagonizar nuestra propia película, siguiendo un guión escrito por nosotros mismos. Toda la gente a nuestro alrededor vive su propia película sobre la base de su realidad y su concepto del mundo".
Si bien creció en México y su madre siempre creyó que sería él quien presentaría la filosofía tolteca al mundo moderno, Don Miguel, no estaba convencido. En vez de dedicarse a la práctica del curanderismo tradicional de su madre y abuelo, ingresó a la escuela de medicina. A fines de los años setenta, sin embargo, una experiencia que casi lo lleva a la muerte cambió por completo su vida. Mientras conducía de regreso a casa con dos amigos después de una fiesta, se quedó dormido. Cuando su coche se estrelló contra un muro de cemento, Ruiz sintió que se separaba de su propio cuerpo. Miró hacia abajo y se vio a sí mismo sacando a sus dos amigos del auto. Despertó en el hospital y supo que ni él ni sus amigos tenían lesiones serias. El accidente lo convenció que el mundo espiritual realmente existe y se dio cuenta que era el momento de dedicarse a las enseñanzas toltecas.
Ruiz estudió todo lo que pudo encontrar sobre la espiritualidad tolteca. En 1986, después de seis años de ejercer como cirujano, se mudó a California. Allí, en un entorno informal, empezó a impartir cursos sobre la sabiduría tolteca asociándose a su madre en un programa de enseñanza que ella había iniciado a comienzos de la década del setenta.
De sus inicios en la enseñanza de esos cursos, Ruiz recuerda, "Podemos decir que el principal reto era depurar el conocimiento tolteca de todo lo relacionado con la mitología, la superstición y el fanatismo. Y cuando lo conseguimos, lo único que quedó fue lo que yo llamo puro sentido común".
El sentido común de los cuatro acuerdos se reduce a un concepto: No es necesario esforzarnos demasiado para ser nosotros mismos. A todos se nos condiciona a vivir según las imágenes que la sociedad nos impone. Pero ese proceso, que Ruiz denomina "domesticación", en realidad nos limita. "Buscamos la perfección fuera de nosotros mismos y ésa es una de las mayores pérdidas de tiempo", dice. "La verdad es que ya somos perfectos de maneras muy individuales. Eres lo que eres".
"Lo más importante es disfrutar de la vida", dice Ruiz, "y eso sólo se logra si las personas se transforman en lo que realmente son. He estudiado y enseñado filosofía tolteca durante muchos años, pero yo no les digo a mis alumnos, 'Tu debes ser abogado, o tu debes ser médico' Todo lo que puedo hacer es darles los medios para que ellos lo descubran por sí mismos".
Ruiz señala que la filosofía tolteca tiene mucho en común con las principales religiones del mundo: "Jesús dijo que la verdad nos libera. Buda dijo que debemos apreciar el mundo tal como es y no cuando está empañado por prejuicios. En la tradi-ción tolteca, debemos encontrar el camino a través de la niebla que nos confunde con opiniones mas que con hechos. Debemos apren-der a volver a nuestra propia naturaleza", observa.
Don Miguel añade, "Los cuatro acuerdos son el espejo perfecto que nos permite mirarnos tal como somos y no como desearíamos ser. No como aparentamos ser, sino como realmente somos. Ayudamos a la gente a encontrarse a sí misma".
¿Pueden estos cuatro simples acuerdos cambiar realmente nuestras vidas? A tí le toca decidir.
Sé impecable con tus palabras. La palabra tiene gran poder y debe usarse con cuidado. Debemos evitar el uso de palabras para juzgar o avergonzar a otros. El chisme es particularmente venenoso y nunca debemos participar de él, dice Ruiz.
No te tomes nada personalmente. Se reconoce este acuerdo como el que más cambia la vida. Ruiz afirma que toda nuestra vida puede cambiar si aceptamos que las acciones y opiniones de otras personas no tienen nada que ver con nosotros. Cada uno vive su propia realidad y tiene sus propias experiencias. "El que alguien te diga que eres una persona terrible, no te hace terrible. Del mismo modo, si alguien te dice, que eres una maravilla tampoco te hace maravilloso". Si las palabras o acciones nos afectan emocionalmente, ello significa que han tocado una herida en nuestro interior. Debiéramos concentrarnos en curar nuestras heridas y no en vengarnos.
No hagas suposiciones. Suponemos porque tenemos temor de hacer preguntas, dice Ruiz. Con frecuencia los supuestos que asumimos cambian el curso de nuestras vidas. Quizás asumimos que sabemos lo que otra persona, como nuestro cónyuge por ejemplo, piensa, cree, o desea. Debiéramos preguntar, debiéramos expresar lo que deseamos y debiéramos comunicarlo claramente; de lo contrario, colmaremos nuestras vidas de malos entendidos, resentimiento y oportunidades perdidas.
Haz siempre lo máximo que puedas. Lo mejor de nosotros cambia a cada instante, sostiene Ruiz. En ocasiones estamos enfermos o cansados; aún así podemos dar lo mejor que tenemos. Si hacemos todo de la mejor manera posible y aceptamos el resultado, nunca será necesario compararnos contra otra persona y nunca nos juzgaremos con severidad si fracasamos, dice.
Ruiz, quien sufrió un severo ataque al corazón en 2002, ha dejado gran parte de su labor de enseñanza en manos de su hijos José Luis y Miguel júnior. En cada iniciativa que toma, dice que se mantiene fiel a la filosofía tolteca y alienta a todos a hacer lo mismo. "Hago lo que me gusta hacer y evito hacer lo que no me gusta. Tengo fe en todo lo que hago porque tengo fe en mí mismo", dice Ruiz con una sonrisa que inspira confianza.
22 feb 2012
Poema al Ocio
Actividad placentera
una tregua a la rutina aplacadora
una pausa a la cotidianeidad
un reposo meritorio
un recreo mental
un pasatiempo que facilita el paso agradable del tiempo.
Haz sido condenado por confundirte con ociosidad,
holgazanería, inacción, pereza…
Censurado por las personas que marchan mecanizadas
hacia la riqueza material
marcando al unisonó
el compás de la decadencia
en negación al ocio.
Descanso, oxigeno de nuestro cuerpo
energía que nos conmueve
nos incita y nutre
creatividad en su máximo exponencial.
Yo siendo plenamente
percibiendo el sonido de la naturaleza y sonriendo
trasmitiendo en palabras sensaciones
hablando a través de una armonía musical
o un trazo en un lienzo.
Independizando emociones y dejándolas libres
sin controversias, sin reprimendas,
sin normas, ni ordenanzas
espontáneas a través del ocio
que me propone satisfacción, serenidad y bienestar
21 dic 2011
Las Fiestas....
Comienza un nuevo año y trae aparejado con él, sentimientos contradictorios. La decepción por lo que no fue, el anhelo por lo que puede venir, un sinfín de oportunidades mueren y renacen frente a nuestros ojos…
Hace un tiempo atrás todos los pueblos del mundo, con disímiles culturas, tradiciones y dogmas, se dieron cuenta, de que tarde o temprano, trascurrido cierto tiempo, las estaciones solares repetían su cauce luminoso. Los cultivos volvían a crecer y las lluvias reanudaban para rociar las nuevas semillas. Así el hombre fue verificando el perpetuo retorno hacia el punto inicial. El sucumbir de un ciclo y el brote de uno nuevo. Una oportunidad manifiesta para volver a cultivar y sembrar, para concluir algo pendiente, fortalecer relaciones con los demás o uno mismo.
Si nos observamos por un instante y hacemos una pausa para mirar hacia atrás, podremos darnos cuenta que nos encontramos exactamente donde nos han traído nuestras acciones pasadas. El ser humano edifica su presente mediante ideologías, palabras y acciones. Y si estas acciones y pensamientos del pasado nos trajeron hasta acá, es innegable que las acciones y pensamientos del presente pueden llevarnos al futuro que deseemos.
Es el momento propicio para reflexionar sobre nuestras vivencias. Intentando aprender de los errores y triunfos transitados, disfrutar del presente y armar, con las herramientas adquiridas, un futuro mejor.
Siempre podemos optar entre vivir el mundo cual lo conocemos o cambiarlo en el que deseamos, la decisión al final es de cada uno según decida ejercitar su libre albedrío. Que este nuevo año les brinde paz, amor, salud, aceptación, autenticidad, congruencia, unión, armonía, seguridad y bienestar. Felices Fiestas!!!
Clr. Vanesa Marullo
Consultora Psicológica
Especializada en Desarrollo Personal
9 oct 2011
Vivir creativamente
En el Vivir Creativamente, Capítulo 3 de El Hogar: Nuestro punto de partida. D.W.Winnicott.
Sin lugar a duda vivir conlleva un valor connotativo. La vida puede ser vivida de muchas formas pero vivir creativamente es la forma de autorrealización personal, de alcanzar vivir de forma plena. La vida puede proponernos el conducirnos de una manera en donde nos sintamos en comunión con los objetos circundantes, con la actitud propositiva de cambiar nuestro medio ambiente y nuestro intorno.
Vivir creativamente es trazar pinceladas en la cara interna de nuestra vida.
Vivir es el vivir creativo, tratar de modelarnos de forma reflexiva y modelar lo que rodea al sujeto. Los predicados del sujeto deben tener una actividad intencional, como decía Franz Brentano, dicha actividad es el crecimiento personal, la autorrealización, el vernos llevados por la fuerza motriz de la motivación, y así guiados conducirnos de una manera creativa donde aportemos cambios y belleza a lo que nos envuelve como sujetos.
Envoltura consustancial a los tejidos y vísceras biológicas del sujeto, se trata de encarnar la vida creativa, ser sujetos autónomos capaces de orientar y encontrar un significado. Probablemente es interesante plantearnos la posibilidad de prever lo que nos va a acontecer, como una manera de conducir nosotros mismos la vida. El dejarnos llevar por las circunstancias puede sonar divertido aunque no coloca al sujeto como referente activo del devenir de su vida, por tanto tratamos de tener una actividad constructivista de su intorno, su entorno, su presente, su pasado y su futuro. Si el sujeto se proyecta de una manera creativa dedicándose al cultivo de la belleza desde dentro, lo que se construya tendrá inequívocamente una hermosura tal que él y los objetos con los que se relacionan se verán inoculados y contagiados de esa belleza como modo que sea reintroyectada la belleza, viéndose el sujeto fortalecido en su yo tras esos procesos de introyección.
La creatividad y la belleza están al alcance de todos y existen infinitas maneras de encontrarla.
3 oct 2011
el miedo
El miedo es una reacción de protección por parte del organismo que depende del desarrollo filogenético y también de la situación concreta en la que se produzca.
Hay varias maneras, en que se reacciona al miedo como:
-el ataque.
-la huida.
-la paralización o algunas conductas ínter sociales de sumisión frente a dominancia.
Veamos, citando a la misma autora, las diferencias entre, miedo, ansiedad, estrés y preocupación.
- miedo reacción de supervivencia del cuerpo ante una amenaza inmediata
- ansiedad reacción del organismo, a nivel cuerpo y mente, ante una amenaza, menos inmediata a la que la persona puede poner fin.
-estrés reacción continuada del organismo, ante una amenaza que sigue sin resolverse.
-preocupación igual a la ansiedad, pero el organismo no ejerce ninguna influencia, sobre ello.
Las cinco verdades sobre el miedo, según Susan Jeffers (1987)
1. El miedo nunca desaparecerá mientras, siga creciendo.
2. La única manera de liberarse del miedo a hacer algo es hacerlo.
3. La única manera de sentirme mejor es... enfrentarlo.
4. No soy único sintiendo miedo en terreno poco familiar, les pasa igual a todos los demás.
5. Vencer el miedo asusta menos que convivir con un miedo subyacente que proviene de la impotencia.
Estos postulados, vienen a resumir, las indicaciones anteriores que hemos hecho sobre el miedo, es decir, ante una situación o estímulo atemorizante hay que asumir una postura de autocrecimiento y aprendizaje ("de ésta situación saldré fortalecido y con más recursos").
La confianza de saber que es habitual sentir miedo ante situaciones imprevistas, novedosas. etc.
Tomar una decisión sea cual sea: puedo afrontarlo en ese momento (valoro la situación) o puedo darme tiempo para adquirir recursos nuevos para afrontarlo o simplemente puedo ignorarlo por un tiempo, hasta que se vuelva a presentar (aplazamiento) o puedo aceptarlo y asumirlo como una limitación elegida. (EJ: Miedo a los perros, lo asumo y acepto y cargo con las limitaciones que me impone), aún esta última situación si sentimos que es elección nuestra y que pudiendo resolverlo no lo hacemos, supone un grado de control sobre ese miedo.
El paciente cree generalmente que evita los acontecimientos (inclusive los humanos) en su medio ambiente.
Cuando descubre que en realidad huye de sus sentimientos (imaginados), como reacción ante dichos acontecimientos, se encuentra ya en condiciones de arriesgarse a una nueva experiencia. Talvez no pueda cambiar los acontecimientos externos. En cambio, sus sentimientos, si esta dispuesto, pueden ser distintos. Entonces se le presenta la ocasión de prescindir de la fuga, de conocer y aceptar lo que existe y de descubrir que sus sentimientos son, por lo menos, soportables.
El cliente debe llegar a saber cual es la distinción entre el temor (que probablemente suele decir que siente, aunque rara vez lo experimenta) y la ansiedad. Aunque las experiencia internas parezcan idénticas, los objetos del temor y la ansiedad son diferentes; uno existe y el otro es imaginario. El temor ocurre cuando hay una amenaza externa observable y presente en el mundo de uno (un automóvil que avanza a gran velocidad hacia nosotros, un incendio incontrolable); la ansiedad ocurre cuando producimos dentro dentro de nuestros sentimientos semejantes al temor y no existe ningún peligro externo.
¿CUANTAS COSAS PERDEMOS POR MIEDO A PERDER?
Hay varias maneras, en que se reacciona al miedo como:
-el ataque.
-la huida.
-la paralización o algunas conductas ínter sociales de sumisión frente a dominancia.
Veamos, citando a la misma autora, las diferencias entre, miedo, ansiedad, estrés y preocupación.
- miedo reacción de supervivencia del cuerpo ante una amenaza inmediata
- ansiedad reacción del organismo, a nivel cuerpo y mente, ante una amenaza, menos inmediata a la que la persona puede poner fin.
-estrés reacción continuada del organismo, ante una amenaza que sigue sin resolverse.
-preocupación igual a la ansiedad, pero el organismo no ejerce ninguna influencia, sobre ello.
Las cinco verdades sobre el miedo, según Susan Jeffers (1987)
1. El miedo nunca desaparecerá mientras, siga creciendo.
2. La única manera de liberarse del miedo a hacer algo es hacerlo.
3. La única manera de sentirme mejor es... enfrentarlo.
4. No soy único sintiendo miedo en terreno poco familiar, les pasa igual a todos los demás.
5. Vencer el miedo asusta menos que convivir con un miedo subyacente que proviene de la impotencia.
Estos postulados, vienen a resumir, las indicaciones anteriores que hemos hecho sobre el miedo, es decir, ante una situación o estímulo atemorizante hay que asumir una postura de autocrecimiento y aprendizaje ("de ésta situación saldré fortalecido y con más recursos").
La confianza de saber que es habitual sentir miedo ante situaciones imprevistas, novedosas. etc.
Tomar una decisión sea cual sea: puedo afrontarlo en ese momento (valoro la situación) o puedo darme tiempo para adquirir recursos nuevos para afrontarlo o simplemente puedo ignorarlo por un tiempo, hasta que se vuelva a presentar (aplazamiento) o puedo aceptarlo y asumirlo como una limitación elegida. (EJ: Miedo a los perros, lo asumo y acepto y cargo con las limitaciones que me impone), aún esta última situación si sentimos que es elección nuestra y que pudiendo resolverlo no lo hacemos, supone un grado de control sobre ese miedo.
El paciente cree generalmente que evita los acontecimientos (inclusive los humanos) en su medio ambiente.
Cuando descubre que en realidad huye de sus sentimientos (imaginados), como reacción ante dichos acontecimientos, se encuentra ya en condiciones de arriesgarse a una nueva experiencia. Talvez no pueda cambiar los acontecimientos externos. En cambio, sus sentimientos, si esta dispuesto, pueden ser distintos. Entonces se le presenta la ocasión de prescindir de la fuga, de conocer y aceptar lo que existe y de descubrir que sus sentimientos son, por lo menos, soportables.
El cliente debe llegar a saber cual es la distinción entre el temor (que probablemente suele decir que siente, aunque rara vez lo experimenta) y la ansiedad. Aunque las experiencia internas parezcan idénticas, los objetos del temor y la ansiedad son diferentes; uno existe y el otro es imaginario. El temor ocurre cuando hay una amenaza externa observable y presente en el mundo de uno (un automóvil que avanza a gran velocidad hacia nosotros, un incendio incontrolable); la ansiedad ocurre cuando producimos dentro dentro de nuestros sentimientos semejantes al temor y no existe ningún peligro externo.
¿CUANTAS COSAS PERDEMOS POR MIEDO A PERDER?
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